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viernes, 9 de noviembre de 2012

ANTONIA CONTRERAS







El sábado 20 de octubre de 2012 la Peña Amigos del Flamenco de Extremadura-Cáceres tuvo el placer de escuchar el cante de Antonia Contreras, acompañada a la guitarra por Antonio Soto, tocaor malagueño que fuera Bordón Minero en el año 2002.




Antonia Contreras, cantaora malagueña que reside e actualmente en Álora, es una artista que se ha hecho a sí misma, por lo que posee una personalidad con características propias en la ejecución de los cantes. Destila elegancia, ternura, mucho sentimiento y, al mismo tiempo, fuerza interpretativa y seriedad en la ejecución, aderezada con tales dosis de simpatía, que inevitablemente te atrapa en sus maneras interpretativas, sobre todo en los cantes por Málaga.




Aunque se inicia muy joven en el cante, lo abandona por un tiempo para volver a retomar su carrera artística a finales de los años, cuando está convencida de que su vida no puede girar más que alrededor del cante.


La noche del 20 de octubre se inició con un cante a capela, por tonás, al que siguió una soleá y cantes de levante, del que destacamos la interpretación de la cartagenera, para acabar la primera parte de la noche con una serie de cantes “abandolaos” característicos de su tierra malagueña: un verdial maravilloso, jabera y rondeña.




La segunda parte de la noche, con el gusto endulzado con el sabor de los últimos cantes por Málaga, se inició con alegrías y continuó con malagueñas, de El Canario y del Niño de Vélez, versión esta última que dejó encantados a los esa noche tuvimos la suerte de escuchar la sensibilidad cantaora de la de Álora. Pero todavía estaba la guinda por llegar y, tras interpretar unos tientos-tangos, nos deleitó con una vidalita para no olvidar.



Cerró la noche con una serie de cantes por fandangos,  aunque no hubieran hecho falta, porque la vidalita colmó las expectativas del auditorio con creces, y el aplauso final corroboró el sentimiento de general satisfacción de los que nos congregamos en el Hotel Extremadura para poder saborear los cantes con “jondura” y sentimiento de esta malagueña, que permanecerán, sin duda, en nuestra memoria.